Linus Torvalds, el creador de Linux fue hasta ahora defensor de KDE como modelo de escritorio, pero ahora ha cambiado sus preferencias y se ha pasado al escritorio GNOME por considerar que la versión 4 de KDE es “un auténtico desastre”.
GNOME ha sido desde siempre mi favorito, no solo porque entre sus iniciadores se encuentra Miguel de Icaza, un desarrollador y emprendedor mexicano, sino porque sus aplicaciones casi siempre me han gustado más (GIMP o Gnumeric) y he programado con las librerías GTK+, que me han gustado mucho y además han sido open source desde sus comienzos, a diferencia de QT (las que dieron origen a KDE).
Pero más allá de las opiniones personales, KDE siempre me ha parecido un buen escritorio. Tal vez demasiado parecido a Windows y mucho menos flexible que GNOME a la hora de la configuración, además de más exigente en cuanto a recursos de hardware.
Pero allí radica el poder de Linux, justamente en la variedad de opciones, y si algo ya no te gusta no estás atado a utilizarlo. Windows, en cambio, hace muy poco hincapie en los temas y las opciones de personalización, por lo que para llegar a ello tenemos que hacer uso de aplicaciones de terceros, como MyColors o Vista Style Builder. Y la falta de temas y personalización no parece que vaya a cambiar mucho con la llegada de Windows 7.
